Palmeros del Noratlántico hondureño se unen contra plaga del cultivo


Atlántida, Honduras, 27 de mayo. Con el objetivo de evitar más pérdidas económicas, la Secretaría de Agricultura y Ganadería, a través del SENASA y con el apoyo del OIRSA y otros organismo, lanzó oficialmente el “Programa para el control del Complejo Picudo-Anillo rojo de las Palmáceas”.

El ministro de la SAG, Jacobo Regalado, quien presidió el evento, aseguró que “lo que pretendemos es proveer e implementar un instrumento metodológico de cumplimiento obligatorio encaminado a llevar a niveles bajos las poblaciones del insecto y la incidencia de la enfermedad Anillo Rojo en lo relacionado a su control y manejo técnico-económico a nivel nacional, dentro del Marco de la cadena de Cultivos Industriales”.

El programa, que ya se encuentra reglamentado mediante el decreto Ley 087-2010, aprobado por el Congreso Nacional de la República, obliga a los productores de palma aceitera a tomar las medidas necesarias para mantener las poblaciones de picudo por debajo de los niveles que producen daños de importancia económica en sus plantaciones. El Acuerdo establece, además, que cada planta extractora retendrá la cantidad de 60 centavos de dólar o su equivalente en lempiras por TM, de fruta fresca que reciba, que será complementado con el capital donado por la industria procesadora, a fin de crear un fondo de control.

La producción anual de palma africana se estima en dos millones de Toneladas Métricas de fruta fresca, lo que representa un valor estimado de cuatro mil millones de lempiras, que constituyen un patrimonio para aproximadamente seis mil 500 productores.

En los últimos años el área cultivada se ha incrementado hasta en 125, mil hectáreas, en los departamentos de Colón, Atlántida, Cortés y Yoro, sin embargo, en toda el área palmera del país, ha aumentado la incidencia del complejo de la enfermedad Anillo Rojo, transmitida por el picudo de las palmáceas, afectando de manera significativa los ingresos de los productores y la generación de divisas para el país. La enfermedad, es causada por el nemátodo, Bursaphelenchus (Radinaphelenchus) cocophilus, perteneciente a la familia Aphelenchoididae y es transmitido por el Picudo de las Palmáceas, Rhynchophorus palmarum, considerado uno de los problemas fitosanitarios más limitantes para la producción del cultivo de la palma africana y cocotero en el país.

El sector palmero produce 380,000 toneladas métricas de aceite crudo, se exportan 250,000 toneladas. En el año 2008 las exportaciones de aceite de palma generaron al país 205.0 Millones de dólares, convirtiéndose en el tercer rubro agrícola en volumen de exportaciones, después del café (620.0 Millones de dólares) y el banano (383.8 Millones de dólares).