Programa de Control Biológico de la Cochinilla Rosada

El Programa de Control Biológico de la Cochinilla Rosada del Hibisco es un exitoso programa regional que ha permitido mantener protegida a la región del OIRSA de los efectos de la plaga a la agricultura durante los últimos cinco años.

Su centro de operaciones se encuentra en el Laboratorio de Control Biológico ubicado en Belmopan, Belice, para el que la región ha invertido US $500 mil en la producción del controlador biológico de la plaga llamado Anagyrus kamali, una especie de avispa parasitoide, enemiga natural de la cochinilla. Mediante esta acción, el sector agrícola regional ha obtenido un beneficio valorado en más de US $90 millones, ya que ha evitado que la plaga afecte las plantaciones comerciales, potenciando la exportación de los productos agrícolas.

La cochinilla rosada, ocasionada por el insecto Maconellicoccus hirsutus, afecta a muchas especies vegetales y ocasiona elevadas pérdidas económicas en la producción de hortalizas, cítricos y plantas ornamentales. La plaga provoca daños en las hojas, las yemas terminales y frutos, lo que puede conducir a la muerte de la planta. Debido a los daños que provoca y al facilidad con que se propaga, existen disposiciones cuarentenarias que prohíben la importación de productos agrícolas procedentes de países con presencia de cochinilla rosada.

La primera detección de cochinilla rosada del hibisco en la región se dio a final de la década de los noventa en Belice, procedente del Caribe. En 1999, el Gobierno de Belice estableció un programa de emergencia para controlar el brote de la plaga, con el apoyo de organismos regionales como el OIRSA y el IICA, además del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). El programa permitió crear una zona de amortiguación para la plaga, evitando su diseminación hacia los países de la región y contribuyendo a declarar áreas libres y de baja prevalencia para reducir las restricciones al comercio.

Actualmente, la cochinilla está distribuida en África, India, Pakistán, norte de Australia, Sudoeste Asiático y el Caribe. En la región del OIRSA, el Programa de control biológico, que incluye además, el monitoreo y la vigilancia de la plaga, ha permitido confinarla en el territorio beliceño.